

Big Data: quién, cómo, por qué y qué hacer Mantenerse seguro bajo vigilancia digital
¿Quién quiere tus datos?
Todo lo que haces en línea deja un rastro. Cada búsqueda, clic, compra, imagen cargada y mensaje que escribes es rastreable.
Tus dispositivos tienen direcciones únicas que pueden usarse para identificarte y vigilarte fácilmente. ¿Quién mira todo esto?
1. Grandes empresas
Quieren tus datos para poder rastrearte, predecir tu comportamiento en línea, venderte productos, exigir tu tiempo y atención, manipular tu percepción y lucrarse con tus datos.
No pediste que te siguieran en internet, pero si estás en línea, está sucediendo, y están vendiendo tus datos a cualquiera que compre…
2. Gobierno y fuerzas del orden
Tus datos pueden ser vigilados y accedidos, recopilados y almacenados, compartidos entre agencias y utilizados para decidir qué tipo de persona creen que eres.
Esto puede ser peligroso para personas con inquietudes migratorias, antecedentes penales o que han sido víctimas de acoso anteriormente. Quienes han pasado por el sistema, ya han vivido la vigilancia. Protejan también sus derechos digitales.
3. Estafadores
El sistema está configurado para que cualquier entidad, incluso estafadores, pueda comprar su información como si fuera un mercado libre, sin certificaciones ni barreras: cualquiera que pueda pagar tiene acceso legal y seguro a toda su información pública.
¿Alguna vez se ha preguntado por qué de repente recibe tantas llamadas fraudulentas o correos spam? Si alguna vez ha tenido que introducir información personal para crear una cuenta en línea, es probable que hayan vendido sus datos. Esta es la norma actual, impulsada por el lucro; es importante ser consciente del coste real de estos servicios "gratuitos".
¿Cómo sucede? Algoritmos.
Un algoritmo describe el proceso paso a paso de una computadora. Imaginemos que una computadora es como una máquina expendedora...
Explora sus opciones, introduce lo que quiere y disfruta de los resultados. Ahora imagina que, con el tiempo, esa máquina expendedora empieza a aprender tus comportamientos y responde a tus decisiones para adaptarse a ti. Si nunca compras Corn Nuts, con el tiempo podrías empezar a notar que la máquina deja de mostrártelo.
En última instancia, la máquina expendedora quiere tu atención para que gastes dinero; con el tiempo, te mostrará solo lo que cree que quieres ver o en lo que quieres gastar dinero y atención.
Los algoritmos de la computadora aprenden: qué miras, qué buscas, adónde vas, con quién hablas y qué has hecho en línea en el pasado. Almacenan todo eso para siempre. Tus datos enseñan a las computadoras a pensar en personas como tú. Esos son algoritmos.
Por qué es importante
Si el sistema está sesgado, también lo están los datos. Si la historia que recopilan dice "eres un riesgo", te tratan como tal. Si tu pasado es todo lo que pueden ver, no tienes una verdadera oportunidad para tu futuro. Estos sistemas no entienden la opresión, la redención ni el crecimiento. A menos que luches por tu privacidad, estás dejando que escriban tu historia sin tu voz.
¿Qué hay de malo en ello?
Te pueden juzgar antes de entrar en la sala. Podrían ofrecerte peores trabajos, vivienda o crédito. Podrían negarte atención médica o prestaciones sociales. Podrías ser blanco de manipulación y otras mentiras que parecen ciertas. O podrían desenterrar tu pasado y usarlo fuera de contexto en tu contra.
Qué hacer
Aquí tienes algunas medidas que puedes tomar y qué protegen.
Usa contraseñas seguras y únicas para mantener a los desconocidos fuera de tu "casillero".
No compartas demasiado en redes sociales; esto evitará que te perfilen fácilmente.
Ten cuidado dónde ingresas información personal; esto evitará riesgos innecesarios.
Explora la configuración de privacidad de las aplicaciones; puedes limitar quién puede ver qué.
Cuestiona cada mensaje, enlace o ventana emergente; verifica que provenga de una fuente confiable para evitar estafas y trampas.
Y lo más importante, ¡usa el Protocolo del Proyecto para guiarte hacia una reinserción segura!